Déco

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miércoles, 15 de febrero de 2017

Sólo palabras






He soñado con sus manos midiendo cada centímetro de mi piel, sus caricias en mi alma borraron el dolor del tiempo dejando paso al deseo ansiado, conservado durante siglos en el cofre de mi esperanza. Que digo siglos, vidas enteras aguardando que este día tomara forma y como por arte de magia mi mi sueño se ha hecho realidad.

 Esta sensación que me invade y no me deja diferenciar el día de la noche, la oscuridad de la luz, el frío del calor, dime que no estoy dormida, que lo que siento es solo la caricia de un sentimiento. Dichosa y  triste a la vez, las sombras cubren el momento sembrando el escenario con la hiel de la duda, los recuerdos y la frialdad del desapego. 

Viva lo que viva, y dure lo que dure, tu olor permanecerá en mi piel para siempre, el recuerdo perdurará, recorrerá los caminos del mundo que descubra, y en el tiempo compartiremos estrellas y  primaveras.

Una historia no se termina hasta que la palabra FIN aparece en la escena.


PD
El amor no tiene que ser perfecto 
solo tiene que ser sincero.

Sólo palabras




martes, 14 de febrero de 2017

¿Tiene edad el tiempo?








¿Tiene edad el tiempo para decidir cuando y quien se va o se queda? El sorteo no se detiene, la factura llega a tu puerta y con puño de hierro atraviesa muros y vallas, escala montañas arroja precipicios y se aferra al dolor con garra de plata.

Nunca el invierno duró dos primaveras, nunca el sol murió tras las nubes. La agudeza de las sombras planea en los sueños turbios e incoloros, rompiendo los esquemas de una esperanza marchita por la realidad de una fantasía intangible. Oh triste despertar. Ha dejado de sonar el cascabel de su sonrisa, se han esfumado las notas entrelazadas por los sentimientos de un sueño lejano en el tiempo.

El tiempo nos muestra con claridad aquello que realmente es.

¿Duele?

Pues claro que duele, y es importante que duela, pues el dolor refleja que aún sentimos y que por mucho que tropecemos, hincaremos la rodilla en tierra y volveremos a recorrer un nuevo camino con la misma ilusión y empeño.