Déco

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martes, 14 de septiembre de 2010

ARRIERITOS SOMOS....................

Hola a todos, HOY es otro día.
Este fín de semana he realizado una ruta cultural-gastronómica, por Castilla-León, mas concretamente por la zona gótica de esta región, ó comunidad autónoma, como se denomina en la actualidad, de esto deduciréis que tengo màs años que ……., jejeje, es un decir, tengo mas años que las personas que tienen 20 , pero menos que los que tienen 56, jajajajaja.

Bueno al grano, hasta este momento no me había dado cuenta de la riqueza que tenemos en este país; no es necesario disponer de gran número de días para poder llenarte de amplios conocimientos, con un simple fin de semana puedes viajar a otras épocas, crearte ciertas ilusiones imaginando cómo y qué, hacían aquellas gentes para sobrevivir y otras para llegar al poder, que al fín y al cabo es lo que a la mayoría del ser humano y en cualquier época, le interesa: gobernar y tener acceso a todas las riquezas que eso conlleva. Unos luchan por sobrevivir mientras otros no saben en que emplear todo lo que poseen. Pero así fue y así seguirá siendo a lo largo de nuestra existencia.

Es gratificante el poder contemplar la obra que dejaron hecha nuestros antecesores, con los medios de que disponían en cada momento, un viaje al pasado en el que respiramos el mismo aire que ellos respiraron y transitamos por el mismo suelo que ellos pisaron, también trataremos de degustar las mismas viandas que se comían, en los típicos mesones de la época, que algunos propietarios han tenido a bien reconstruir a imagen y semejanza é incluso denominarlos con típicos y graciosos nombres: El Arriero, El Botijo, Las Cuevas, Los godos, Los Trapenses etc.

Visitas a monumentos gratuitas y sin multitudes que te agobien, temperatura ideal sabiendo escoger la época de realizar estas incursiones en nuestra cultura, fácil de llegar a cada sitio gracias a google y al GPS, impresionante red de carreteras que nos llevaran en un “plis” a donde queramos desplazarnos; como antes los arrieros, en el camino encontrarás personas que han tenido tu misma idea y con miradas de complicidad y con la predisposición a la ayuda siempre facilitando cualquier disposición saludas y sonríes é incluso preguntas sobre horarios ó destinos, olvidando el individualismo a que nos lleva esta era tecnológicamente desarrollada y se supone que mucho más avanzada, en la que nos ha tocado vivir abriendo paso al solitarismo del individuo desde una edad terroríficamente temprana.

Rendimiento algo insospechado del día, de la hora, no tienes nada que te reclame el tiempo que has de estar, y si te apetece, te sientas en un precioso banco de piedra que tiene grabado toda su historia en cada hendidura y talla ahora desgastada por el paso del tiempo y el azote de la lluvia y el viento, las heladas y los calurosos días de verano, para disfrutar del maravilloso paisaje: un atardecer, bajo los pinos negros del monasterio, solo el ruido de la brisa caliente pero recogiendo el frescor de la noche, que te acaricia la piel como llenándote de vida y el aire puro que te entra en el cuerpo como purificando cada centímetro por donde pasa y dejando un agradable olor a pino, que casi ni recordaba ya como era su aroma, (desfigurado claro está por los ambientadores).
Cual es la recompensa, de nuestro grato cansancio? Pues una estupenda restauración en un acogedor y típico mesón con unas viandas exquisitas regadas con un caldo cigaleño inmejorable en una jarra típica de barro y con una esmerada atención, en un ambiente que nos trasladará por unos momentos a la antigua era de nuestros antepasados de la zona.

Mis queridos amigos esto es solo un pequeño, pero muy pequeño resumen de lo que se puede hacer un fin de semana cualquiera y además compartirlo con quien sea, ó incluso en solitario, seguro que siempre encontrarás algún ARRIERO EN EL CAMINO.