Nuestro tiempo toca a su fín, una nueva era dará su comienzo, esta es la historia, nada es eterno, nada es infinito, todo tiene duración, y depende de nosotros, nosotros somos los que decidimos donde y cuando empieza y ha de terminar, los hombres siempre han luchado por el poder, acabando con estirpes y en casos con razas completas, para hacer valer su poder sobre el resto, esto ha sido así a lo largo de los siglos, y seguirá siendo por nuestra genética, todo está archivado en nosotros y cada uno de nosotros, triste herencia la nuestra.
Podríamos cambiar ésto?, no sé, lo que si sé es que todo se puede intentar, y con fuerza de voluntad y constancia es posible todo lo que nos propongamos. Busquemos en nuestro interior donde está aquel niño lleno de entusiasmo, sin miedo a nada, amigo de sus amigos y con ganas, recuperarlo no es fácil pero tampoco es imposible.
PD
Es una fantasía esperanzadora de la tarde de sábado que quiero compartir con mis amigos y lectores.