Déco

Déco

jueves, 3 de noviembre de 2011

UNA MUERTE ANUNCIADA





Están lloviendo lágrimas 
en el campo de mis ojos,
cual perlas que bajan del cielo
y abren surcos en los recuerdos.
Están mojando nostalgias,
están nublando miradas
están dibujando dolor 
sobre orillas ya mojadas.

Se van perdiendo en la niebla
los suspiros ahogados,
se van secando los besos
dormidos sobre los labios.
Ya no se siente el aliento
ya ni se perfuma el viento
las manos en vano han tratado
de atraparlo mientras vuela.

Se ha escapado el anhelo,
o lo ha marchitado el hielo
que han dejado las ausencias,
y los recuerdos se han cubierto
de blanca y fina escarcha.
Quizás solo así vayan muriendo
abandonados en el silencio
perdidos al filo, de la madrugada.

Se ha hecho larga la noche
ha ido tejiendo su velo,
con oscuridad del alma.
Robando a veces suspiros,
ó derramando sentimientos
sobre ese hueco que ha quedado
y que el tiempo lo ha llenado
con sombras que ya no duelen.

Se ha adormecido el destino
emborrachado por quimeras,
con licores de amargura,
con pedazos de tristezas.