
Hola de nuevo, hoy me he pasado el día como el resto de todos los días, como el titantos por ciento de los humanos, currando, corriendo y mirando el reloj, para darme cuenta de que he llegado a la noche sin saber como, pero hecho una piltrafa, agotado, sudando, con hambre, sed sin nada en el frigo porque se me ha pasado la hora de la compra, con la mitad de los proyectos sin cumplir, y con otros no previstos que se han colado y que no venían a cuento, el montón de la ropa para planchar sigue creciendo hasta alcanzar límites insospechados, teniendo que bucear para poder conseguir con que poder empezar el día, mañana; la cocina me recibe con la lavadora abierta esperando para ser utilizada y el lavavajillas sorprendido de que alguien introduzca en él lo que ahora llena el fregadero, miro de nuevo el reloj y pienso mañana será otro día, cojo el móvil y me marcho a tomarme una cerveza fría. Divinamente acomodado en una terraza con buena música, solitaria y a orillas de una maravillosa playa del norte he pasado la hora mas satisfactoria de todo el día. QUIEN HA DICHO QUE NO SE PUEDE, CLARO QUE SI SE PUEDE, SOLO TENEMOS QUE INTENTARLO. Mañana será otro día.