Déco

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miércoles, 9 de noviembre de 2011

El Ahora






Ayer he tenido un día bastante agobiante, pero lo he superado y al final ha sido muy gratificante, gracias por estar a mi lado, he dormido fantasticamente bien, cosa que hacía tiempo me costaba.

Rompemos nuestras ataduras con el fín de seguir con nuestra vida mas libremente, o de liberarnos de la carga pesada que nos frenaba y que no nos dejaba evolucionar, jeje al pronunciar esa palabra me vienen recuerdos patéticos, no dejaré que me empañen un día como el de hoy, un comienzo en mi historia una luz al final del camino en el que aún no sé que me deparará pero que me produce gran ilusión emprender su trayecto  y vivir lo que haya que vivir con o sín, es lo mismo lo que importa es como lo hagas. No soporto las personas arrogantes que van de sobradas, ególatras, y que a cada momento te recuerdan lo buenas y fantásticas que son, porque valen tanto que debes de estar agradecida por haberse fijado en ti, no lo soporto es superior a mis fuerzas, me dan asco, gente vacía, muertos de hambre no tienen quien les diga: ni quien te puso ahí? y han de recordarte lo buenísimos que son por existir simplemente, y el caso es que carecen de autoestima, se la crean a base de humillar a la gente que ellos creen que les quieren, pero el cariño y el amor lo mismo que aparece desaparece, es un sentimiento muy variable, oscila constantemente, es como un dolor, que a lo largo del día sufre distintas intensidades.

Yo no sé si algún día me enamoraré pero creo que las personas debemos amar, querer, pues nuestros actos se rigen en función de nuestros sentimientos en cada momento y creo que somos mucho mejores cuando hay amor en nuestra vida, no nos equivoquemos, el amor puede ser a un humano, hombre o mujer, o a una planta, o un animalito y por supuesto a nosotros mismos, cada día cada mañana, mirarnos al espejo, decirnos cuanto nos amamos, todo lo que construiremos por nosotros en el día de hoy, lo felices que haremos y nos sentiremos.

Nos volveremos a ver, no importa el tiempo sino la intensidad, no importa las dificultades si somos capaces de encontrar ese instante para volar con las mismas alas.



PD
Vivamos ese instante como si fuera el último de nuestra vida.