No es de sabios necesitar de alguien para reconocer que estás vivo, que sigues en el mundo, ver nuestra propia luz brillar nos ayudará a encontrar nuestro camino, es fácil, todos tenemos esa preciosa luz interior que nos ilumina la cara cuando estamos seguros de nosotros mismos, cuando andamos con paso firme, respiremos profundamente y fijémonos en todas las personas, y seres que se cruzan con nosotros, nos daremos cuenta de que nos mirarán como si nos conocieran de toda la vida, algunos se sonreirán, y otros se sorprenderán, los que no comprendan el milagro fruncirán el ceño, como preguntándose ¿y que le pasa a esta tía?, pero nos comeremos el mundo, todo está a nuestros pies, esperando que lo desarrollemos y disfrutemos de la maravillosa experiencia que es vivir, sí vivir y compartir nuestras vivencias contigo, conmigo, con ellos, con el mundo, con todo aquel que nos quiera escuchar y disfrute de la sensación de estar vivo, pero de la vida que tu, yo y él ha creado, no de la que nos muestran, esa no es la vida, la vida es la que llevamos en nuestro interior, la que nos da la energía que cada día necesitamos para ser y hacer felices, para amar y llorar por amor, para ver una lagrima derramarse por una mejilla y recogerla con la ternura de un suspiro, disfrutemos de la suerte que hemos tenido de poder compartir este tiempo en la misma era.
PD
Mi pensamiento es para aquellos que necesitan saber ¿que hacen aquí y ahora?
