Que pesadez, entrar en una reunión quiero que pase rápido y llegue pronto la tarde, la tarde vendrá llena de sorpresas, ilusiones e incertidumbres.
Somos poquitas personas, pero tenemos en común nuestra profesión así que por lo menos tenemos tema de que hablar, jeje.
El hotel es estupendo, céntrico en muy buena zona, tengo internet en la habitación que siempre acompaña, un baño precioso con una bañera triangular con jacuzzi, tonos beige y blanco. Bueno es para una noche tampoco pasa mas.
Ya ha terminado la mañana, ahora estoy en el hotel descansando a ver si me viene el sueño, hoy no se si os comenté que tengo una cita, no es una cita a ciegas es una cita pendiente, pendiente con alguien que he conocido en mi ciudad y que lo he relatado en mi entrada "UNA CASUALIDAD DEL DESTINO", pues pura coincidencia que también estaría en Madrid el día de hoy. Pues no sé como será la cita, que pienso? pues no sé que decir tantas cosas y tan sinsentido, que por un lado me ilusionaba este momento, pero cuanto más próximo está mas me asusta.
Miedo? a que? a lo desconocido? a la conciencia? a no estar de acuerdo tu mente con tu corazón? pues no sé, quiero aclararme, no sé que posición tomar, a la defensiva, pero a la defensiva de que? nadie me ha propuesto nada, simplemente es una cita para cenar, se puede cenar con un amigo, digo yo no?, pero hay algo dentro de mí que me incomoda, me hace sentir rara, quizás sea la falta de práctica, o la forma en que se han desarrollado los acontecimientos, la verdad es que no sé quien es, tampoco me importa, no pienso en una vida con él, sólo en una cita ocasional, cenar, tomar unas copas y listo. Estoy desentrenada, seguro, practicaré un poco de yoga antes de darme un baño caliente para relajarme, me encuentro tensa, y si estoy tensa no fluyen las palabras se traban y se apelotonan en mi laringe, jejeje.
Cuantas vueltas puede dar tu vida de dos semanas para acá, solo tenemos que estar dispuestos para ver como se producen los cambios y dejarnos llevar, disfrutar, participar y estar a la expectati
va.
Merece la pena vivir nuestra vida y compartirla con personas que nos aporten, cariño, cultura, aprendizaje, si nos detuviéramos un momentito a escuchar nos daríamos cuenta de esto que os digo, porque hay tantas ganas de dar y tan pocos estamos dispuestos a recibir.......
Bien os voy a dejar hasta ....... no sé cuando, quizás a la noche o tal vez mañana, pero lo que si tengo claro es que seguiré hablando de mi amigo Fernando, alguien que apareció en mi vida como una estrella caída del cielo.
