Déco

Déco

martes, 6 de diciembre de 2011

La tangibilidad de un deseo ....




Podría contaros una historia más, o hablaros de los sentimientos, o de lo importante que es ser y hacer felices, pero no; he decidido haceros partícipes de algo que me ha ocurrido durante la noche.

Después de una gran decepción, me he ido a la cama, convencida de que me dormiría sin más, he encendido  la tv y buscado ...., para encontrar algo tedioso que me hiciera venir el sopor, y por fín después de una hora, así ha sido.

No recuerdo en que momento mi mente se deshizo de mi y apareció en medio de mi ciudad, un día donde el astro rey brillaba explendorosamente, multitud de personas caminando por un lado y otro hablaban, reían, gritaban los niños correteando, yo acompañada de alguien, y con mi iphone en la mano, mirándolo sin cesar, mientras caminábamos sin rumbo fijo, de un lado a otro, de repente me encuentro con una amiga y sus hijas, y nos sentamos a tomar algo, en una terracita, dentro del local  multitud de personas por todos lados riendo,hablando, nos acomodamos y pedimos algo, yo aferrada a mi iphone mirándolo, la conversación con mi amiga, se cierne entorno a las niñas: las llevaremos a las piscinas y tal, bla bla bla, y le digo, espera voy a coger el coche y las llevaremos a un camping tengo una hermosa caravana instalada a la orilla de una playa, ella me pregunta donde? yo le digo donde, pero sin dejar de mirar mi iphone, ella me responde parece un poco lejos, no? pues no sé le digo, de repente recuerdo que es invierno y que el camping permanece cerrado, en eso llega alguien y yo  miro mi iphone y ahora sí veo cual es el desasosiego de mi alma, tu me escribes y me envías fotos de donde estás, muy cerquita de mi, trato de llegar pero no encuentro el camino, tantas personas me obligan a cambiar de dirección, visualizo las fotos y comparo con los lugares que voy encontrando, me digo, es esta la casa, no, es de otro color, pues voy por aquella calle, que creo que es allí, pero para eso tengo que atravesar una vivienda, y la señora me ofrece unos pasteles que acaba de hacer, le digo, no , gracias, no me apetece, llevo prisa, insiste, espera mira tomate éste te gustará, no por favor, en eso se abre la puerta de la cocina y entra su hija con un montón de amigas, la mujer le empieza a contar a su hija que yo ando buscando un lugar, ella me dice que no hay autobuses hasta la noche, pregunto y otro medio de transporte necesito desplazarme, y me dice no hay nada tendrás que esperar o ir andando. De repente me encuentro fuera de la casa en un cruce de calles con un tráfico ensordecedor, coches, ambulancias con las sirenas, un olor caliente a aceite de coche, mi iphone agarrado con fuerza, mirándolo, viendo las fotos y sin encontrar los lugares, de locos.

Al final me dí por vencida pues sabía que nunca daría con aquel lugar donde esperaba encontrar algo que no existía y que en el fondo solo en mi subconsciente adquiría forma, porque ese era mi deseo, pero mi mente no dejaba que mi deseo se volviera tangible,  pues mi deseo, era solo eso, un deseo de mi corazón, y  no se encontraba en el camino de mi vida.


PD
Esos deseos no formarán parte quizás de nuestra realidad tangible, pero han ayudado a construir nuestros sueños mas reales.